El Papa despide 2018 recordando a los esclavos de hoy

“Pienso en tantas personas sin hogar. Todos son hijos e hijas de Dios, pero diferentes formas de esclavitud los han llevado a vivir al borde de la dignidad humana”, indicó Francisco.

Francisco despidió el 2018 con una ceremonia de acción de gracias en la Basílica de San Pedro durante la cual recordó a las personas que, aún en este año que concluye, viven en situaciones de esclavitud e indignas de personas humanas.

Poco antes de las 17:00 horas local (16:00 GMT), el Papa inició la celebración del rezo de las primeras vísperas en la solemnidad de María Santísima Madre de Dios, durante la cual se cantó el tradicional himno litúrgico del “Te deum”, como conclusión del año civil.

Ante cardenales, obispos, sacerdotes, diplomáticos, invitados especiales y fieles en general, reflexionó sobre el periodo de Navidad y aseguró que el nacimiento de Jesús significó “la plenitud de los tiempos”, porque aquel niño llegaría a desatar una “fuerza sin precedentes” 33 años después.

Esa fuerza, explicó, “se llama amor” y da sentido a todo, incluso al tiempo. Jesús, insistió, es el “concentrado” de todo el amor que puede depositar Dios en un solo ser humano.

Más adelante, sostuvo que aquel niño “nació para rescatar”, es decir para sacar a todos de una condición de esclavitud y devolver a la libertad, a la dignidad y a la libertad propia de los hijos.