Monarca inédito

Los Nacionales conquistan el primer título de su historia tras vencer a los Astros en el séptimo juego.

No hay gloria sin sufrimiento. Así reza una de las máximas del deporte, misma que ayer quedó demostrada. 50 años tuvieron que pasar para que la franquicia de los Nacionales de Washington, antes Expos de Montreal, ganara su primer título de las Grandes Ligas tras venir de atrás para salir con la mano en alto en el séptimo juego de la Serie Mundial 2019 al derrotar a los Astros de Houston por pizarra de 6-2 y ganando cuatro juegos de visita.

En una de las ediciones del Clásico de Otoño menos predecibles de la historia, su equipo se puso al frente en la serie, dejando la mesa puesta para coronarse en casa, pero lo caprichoso del beisbol hizo que los Astros retomaran la ventaja, aunque los “Nats” se sobrepusieron a la adversidad y hoy ya pueden presumir el máximo gallardete.

Los decibeles aumentaron cuando en el quinto capítulo Astros anotó su segunda carrera gracias a un imparable de Carlos Correa que alcanzó terreno legal detrás de la tercera base.

Zack Greinke, el abridor de los Astros que sólo había permitido un hit, fue castigado con un cuadrangular de Anthony Rendón por todo el izquierdo, motivo por el cual fue removido por su mánager en el séptimo inning. Acto seguido, Will Harris, el relevista de confianza de A.J. Hinch, concedió un pasaporte y dejó la bola a modo para que Howie Kendrick, el héroe de Washington en la Serie Divisional, conectara un panorámico vuelacercas para darle vuelta a los números.

Extrañamente, en ese mismo episodio tuvo que venir el mexicano Roberto Osuna a tratar de enmendar el rumbo de los locales, pero tras haber logrado una parte del objetivo, permitió la cuarta anotación de los visitantes gracias a un sencillo de Juan Soto en el octavo capítulo. La suerte no estuvo de lado de los lanzadores aztecas, pues José Urquidy, quien entró al relevo en la novena entrada, concedió otras dos líneas con un imparable de Adam Eaton.

Stephen Strasburg se lleva el galardón al Jugador Más Valioso

Stephen Strasburg posa con su trofeo. AFP

Sus números hablan por él. El lanzador estrella de los Nacionales de Washington, Stephen Strasburg, se consagró como el Jugador Más Valioso de la edición 2019 de la Serie Mundial.

Gracias a sus actuaciones en las dos aperturas que pudo realizar en el Clásico de Otoño, el serpentinero derecho de los hoy campeones de las Grandes Ligas pudo quedarse con el gallardete que reconoce al mejor elemento en la contienda por el título.

En la Serie Mundial, el oriundo de San Diego hizo historia al convertirse en el primer lanzador de toda la Gran Carpa en lograr cinco victorias en una Postemporada, misma en la que no registró derrota.