Boston, primer invitado a la Serie Mundial

Los Medias Rojas dejan fuera a los campeones, Astros de Houston, al ganar el quinto juego de la Serie de Campeonato 4-1

A 100 años del último título de Babe Ruth con los Red Sox, la novena de Boston vuelve a la Serie Mundial por cuarta ocasión en el siglo.

Tras el campeonato de 2004, el Bambino y Boston hicieron las paces para terminar con la maldición que los privó de festejos por 86 años. Con Ruth, Red Sox vivió la década más exitosa de su historia. Con la penitencia concluida el beisbol vuelve a sonreír en una de las ciudades más antiguas de Estados Unidos.

Por cuarta ocasión en este siglo, Red Sox peleará por el trofeo del Clásico de otoño, el trébol de la buena suerte para esta organización, que anoche consiguió el campeonato de la Liga Americana al vencer 4-1 a los Astros de Houston en el quinto encuentro de la serie.

El equipo del manager debutante, Alex Cora, dejó en el camino a dos pesos pesados. Yankees y Astros consiguieron 100 o más victorias. Los patirrojos terminaron con 108, un número mágico, ya que todos los tres equipos que sumaron esta cifra -el mismo número de costuras de una pelota- se alzaron con el título.

Boston, en cinco compromisos, terminó con el campeón. Los Astros eran favoritos para repetir en el Clásico de otoño, pero fueron minados por la artillería rival.

El abridor zurdo David Price (1-0) se quedó con la victoria después de trabajar seis entradas completas con tres imparables espaciados, sin carreras, no dio bases por bolas y abanicó a nueve bateadores rivales.

El cerrador Craig Kimbrel, tercer relevista que utilizó el manejador de los Medias Rojas, el puertorriqueño novato Alex Cora, se encargó de sacar los tres últimos “outs” del partido con dos ponches monumentales y una base por bolas para asegurar la victoria y quedarse con el rescate, el tercero de la serie.

Mientras que la derrota fue para otro veterano, el derecho Justin Verlander (1-1), quien también estuvo seis episodios completos en el montículo y fue castigado con siete indiscutibles, incluidos dos cuadrangulares, dio dos bases por bolas y sacó cuatro ponches.

Antes que llegase el cuadrangular decisivo de Devers (1), que se fue de 4-1, el bateador designado de origen cubano y exjugador de los Astros, J.D. Martínez (1), que tuvo de 3-2 con anotación e impulsada, también botó la pelota fuera del parte ante Verlander en la parte alta de la tercera entrada, sin corredores en circulación.